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GOBIERNO DE CHILE

Ministerio de Justicia


PROYECTOS DE LEY EN MATERIA DE CIBER DELIITOS (BOLETIN 3083-7)





  1. EXPLOSION DEL DESARROLLO TECNOLOGICO: NUEVOS PELIGROS






El creciente desarrollo de tecnologías que permiten el almacenamiento, procesamiento y transmisión de grandes cantidades de información virtual, no sólo ha revolucionado los hábitos de trabajo y comunicación de las personas, sino que ha traído consigo importantes desafíos de adaptación jurídica.

Así ha sucedido, por ejemplo, en el ámbito del reconocimiento jurídico de los documentos electrónicos o a partir del siempre mayor desarrollo del comercio electrónico a través de Internet.


En el ámbito específico del Derecho Penal, la experiencia ha demostrado que el avance tecnológico trae consigo también nuevos peligros, nuevas formas de ataque contra bienes jurídicos relevantes.


2. DELITOS INFORMATICOS

Así, conductas como el fraude informático (por ejemplo, la distracción de fondos desde cuentas corrientes mediante medios informáticos); la obtención indebida de suministros de telecomunicaciones (clonación de teléfonos celulares o la obtención indebida de señales de televisión por cable, por ejemplo); el acceso no autorizado a información contenida en sistemas computacionales (el denominado hacking); la falsificación de documentos electrónicos y tarjetas de crédito; y la destrucción de datos contenidos en sistemas computacionales, son algunas de las nuevas formas delictivas que han ido surgiendo como consecuencia del explosivo fenómeno tecnológico referido.

Estas nuevas formas delictivas han sido denominadas en general como “delitos informáticos”.



3. LA LEY 19.223 de 1993 SOBRE DELITOS INFORMATICOS

La ley 19.223 de 1993 (de delito informático) representó la primera instancia legislativa en la que se abordó este fenómeno. Esta ley se basó en el modelo francés (ley Godfrain de 1988), que otorga un tratamiento fenomenológico a la materia (es decir, se tipifica no sobre la base de los bienes jurídicos en juego, sino a partir de las (nuevas) formas comisivas, propias de esta clase de delitos.


En dicha ley se protege la información (datos) contenida en redes informáticas. De esta forma se pretendió constituir un bien jurídico nuevo (que en realidad no puede se considerado como autónomo o real): “la calidad, pureza e idoneidad de la información”.
En concreto, la normativa sanciona el acceso a información contenida en redes informáticas, siempre que se ejecute con animo de apropiación, uso o conocimiento; el daño a los sistemas informáticos y a los datos (hardware); y la divulgación de los datos contenidos en los sistemas.
Sin embargo, dicha ley ha resultado de limitada aplicación en sede penal hasta la fecha (con todo, ha mostrado ser eficaz para efectos procesal penales y de investigacion).
Los limites ofrecidos por la ley obedecen a las siguientes razones:


  1. El limitado alcance de su normativa; es decir, en cuanto no comprensiva de figuras delictivas relevantes (como el fraude informático, por citar un ejemplo).

  2. Su general desconocimiento o desatención por parte de los actores del foro (abogados jueces y particularmente), situación que se ve favorecida por el hecho de tratarse de delitos no regulados dentro del Código Penal.

  3. Dificultades propias de la técnica utilizada en la referida ley (tratamiento fenomenológico en lugar de reconducir a bienes jurídicos como patrimonio o intimidad)




4. EXPERIENCIA DEL DERECHO COMPARADO


En derecho comparado se ha impuesto un modelo de penalización del ámbito informático sobre la base de modificaciones a los delitos tradicionales incorporados dentro del Código Penal. Esto garantiza una tipificación sobre la base de bienes jurídicos (fundamento de la decisión de penalizar) y no a partir de meros fenómenos o formas delictivas. De esta manera se logra una legislación más coherente, comprensiva y de fácil acceso para los usuarios y operadores del sistema.


Así lo han hecho países como España, Italia o Alemania.

5. PROPUESTA DEL GOBIERNO DE CHILE



Los proyectos de ley impulsados por el Gobierno de Chile (boletines 3083 y 2974) buscan subsanar los vacíos detectados, proponiendo la derogación de la ley 19.223 y realizando ajustes a los delitos comunes del Código Penal.


De esta forma, en el proyecto 3083 se penalizan los principales delitos de naturaleza informática; a saber:


  • la falsificación de documentos electrónicos (arts. 193 y 197 del C.P.)

  • la clonación y adulteración de tarjetas de crédito (art.197 del C.P.)

  • los fraudes cometidos por medios informáticos (nuevo art. 468 bis del C.P.) y

  • la obtención ilegítima de servicios de telecomunicaciones (por ejemplo, clonación de celulares o el colgarse del cable) (nuevo art. 470 bis del C.P.)

Por su parte, en virtud del proyecto 2974 se propicia una mejor regulación – en el marco del Código Penal y no de leyes especiales – de los delitos de mero acceso a información contenida en sistemas computacionales (hacking) y de daños a los datos contenidos en sistemas computacionales o a los sistemas mismos.


Ambas iniciativas de ley se encuentran actualmente en nuestro Congreso Nacional, habiendo ya sido aprobadas por la Cámara de Diputados (resta solo su tramitación ante el Senado) Se espera que se conviertan en ley antes del termino de 2003.


Proyecto 3083 en detalle:

I. FALSIFICACION DE DOCUMENTOS ELECTRONICOS Y TARJETAS DE CREDITO (modificaciones a los artículos 193 y 197 del Código Penal)



1. En primer lugar, se castiga al empleado público que, abusando de su oficio, forja o falsifica un documento público electrónico. En estos casos se aplica la misma pena del delito común de falsificación de instrumentos públicos, es decir, presidio de 3 años y un día a 10 años.
2. En seguida, se castigan dos hipótesis de falsificación de documentos privados de naturaleza electrónica, con resultado de perjuicio para terceros:

  1. El forjamiento o alteración de tarjetas de crédito, débito o pago provistas de banda magnética u otro dispositivo técnico de almacenamiento de datos. En este caso la pena corresponde a presidio de 3 años y un día a 5 años, además de multa de 16 a 20 UTM (aprox. 500 a 700 US)




  1. Forjamiento o alteración de un documento privado electrónico suscrito por medio de firma electrónica. La pena variará según si se trata o no de documento de naturaleza mercantil. Si lo fuere, se aplicará la misma pena indicada precedentemente para los casos de falsificación de tarjetas de crédito. De lo contrario, la pena será de 61 días a 5 años, además de multa de 11 a 15 UTM (aprox. 300 a 500 US .000).


II FRAUDE INFORMATICO (nuevo artículo 468 bis del Código Penal):

Bajo el título de fraude informático se castiga a quien, valiéndose de cualquier manipulación informática (p. ej. alterando indebidamente el funcionamiento de un sistema informático o los datos contenidos en el mismo) modifica una situación patrimonial en perjuicio de otro.


Esta conducta es sancionada con las penas de los delitos comunes de estafa, las que varían según el monto de lo defraudado. En concreto, ello significa penas de 61 días a 5 años de presidio, además de multa de 5 a 30 UTM (aprox. 200 a 1100 US)



III. OBTENCION INDEBIDA DE SUMINISTROS DE TELECOMUNICACIONES (nuevo artículo 470 bis al Código Penal):

Lo sancionado es la obtención indebida de servicios de telecomunicaciones mediante conexiones clandestinas o fraudulentas o mediante cualquier maniobra técnica que permita neutralizar, eludir o burlar los mecanismos de control del legítimo acceso al servicio.


Aquí quedan comprendidas hipótesis como la clonación de celulares, la decodificación de señales satelitales o el “colgarse” al cable.

Las penas varían según si la conducta se realiza o no en beneficio de tercero y a título oneroso. Esto significa – en concreto – penalidad diferenciada según el grado de organización de que está dotado el autor.


De tal forma, serán sancionados más drásticamente (con las mismas penas prevista para el fraude informático: hasta 5 años de presidio) quienes hacen de la obtención indebida de telecomunicaciones un lucro, ofreciendo dicho suministro a terceros. En cambio, para el simple beneficiado, o quien obtiene la telecomunicación sólo para sí, la pena es menor, correspondiendo a multa de 2 a 10 unidades tributarias mensuales (aprox. 70 a 250 US).
En ambos casos procede además el comiso (perdida o expropiación) de los equipos o instrumentos utilizados.


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