Ana səhifə

Calando hondo en las fluctuantes ondulaciones de khalo


Yüklə 29.16 Kb.
tarix15.06.2016
ölçüsü29.16 Kb.
CALANDO HONDO EN LAS FLUCTUANTES ONDULACIONES DE KHALO
Andrea Marquez Lopez Mato

2005 No publicado
Cuando Frida entró al palco del teatro, todas las distracciones musicales, arquitectónicas y pictóricas quedaron abolidas. El rumor, estruendo y ritmo de las joyas portadas por Frida ahogaron los de la orquesta pero algo mas que el mero sonido nos obligó a todos a mirar hacia arriba y descubrir a la aparición que se anunciaba a si misma con el latido increíble de ruidos metálicos para en seguida exhibir a la mujer que el magnetismo silencioso anunciaba.. Era la entrada de una diosa azteca, la madre envuelta en faldas de serpientes, exhibiendo su propio cuerpo lacerado y sus manos ensangrentadas como otras mujeres exhiben sus broches". Así describe Carlos Fuentes su encuentro con Frida en el teatro.

Carmen Frida Khalo y Calderón nació el 6 de julio de 1907 en Coyoacan, Méjico. Era la tercera de cuatro hijas del matrimonio de Matilde Calderón y Guillermo Kahlo. A los seis años enferma de poliomielitis lo que provoca para toda la vida una deformación en su pierna derecha . Una enfermedad que ella intentaba ocultar, de joven bajo pantalones, y más tarde bajo largas faldas mexicanas. Su padre, fotógrafo de profesión, le enseño a utilizar la cera, revelar, retocar y colorear, lo cual le sería muy útil para su pintura.

Rebelde por naturaleza y ávida de sorprender, ya de jovencita se vestía con ropas de hombre (tal vez debería figurar en el mismo capítulo que George Sand) en algunas ocasiones para molestar a sus familiares. Muchos años después se cortó el pelo para contrariar a su marido, Diego, quien amaba su cabellera indígena

En 1922 se matricula en la Escuela Nacional Preparatoria. Le interesaban las ciencias naturales, biología y anatomía y deseaba ser médica. En la escuela era miembro de un grupo apodado "Los cachuchas", quienes se identifican con una gorra de traficante. Era un grupo interesado en la literatura y con ideas social nacionalistas. De sus filas saldrían más tarde varios líderes de la izquierda mexicana.

En 1925, Frida y su amigo y amante Alejandro Gomez, Arias, dirigente estudiantil de la antedicha asociacion sufrieron un accidente al chocar el autobús en que viajaban con un tranvía. Frida pasó meses en cama y le detectaron una vértebra rota que exigió el uso de corsé metálico durante nueve meses. El accidente le causó además la rotura de la clavícula izquierda, de dos costillas, de la pierna, el pie derecho y la pelvis. Su enfermedad requirió numerosas intervenciones, injertos, yesos y corsés ortopédicos. En 1950, en el British Hospital de México, el médico Juan Farrill, le hace una artrodesis que fracasó, obligándole a acudir al quirófano a menudo para solucionar sus infecciones.

A lo largo de su vida se sometió a treinta operaciones, recurriendo al tequila primero y a los opiaceos después para calmar su dolor (ambas drogas: el alcohol y la morfina desencadenan cambios cíclicos de humor en gente predispuesta o con vulnerabilidad para la ciclotimia)

Como tenía que pasar semanas enteras en cama con movimientos reducidos empezó a aficionarse a la pintura. En su cama, su madre le instaló un caballete que le permitía pintar recostada.Empieza su primer cuadro, con el retrato de una amiga. Luego al tener un espejo cerca pudo verse a sí misma y pintar sus autorretratos. Cuando se le preguntaba sobre esta pasión decía: “Yo pinto mi propia realidad. Lo único que sé, es que pinto porque lo necesito, y pinto lo que se me ocurre sin más consideraciones.” Más tarde diría "Me retrato a mi misma porque paso mucho tiempo sola y porque soy el motivo que mejor conozco".

Primero fue realista, dedicada a retratos de amigos y familiares y a pintar flores. Después a causa de su cuerpo destrozado, comienza a pintarse cruel e irónicamente a si misma combinada con expresiones a veces brutales. Su obra final comparte tendencias surrealistas. Fue maestra de pintura en la Escuela de Artes y miembro del seminario de Cultura Mexicana. En 1938 montó su primera exposición individual en Nueva York.

En 1929 contrajo nupcias con el, no menos famoso muralista mejicano, Diego Rivera, de quien se divorció 1940 para volverse a casar con el mismo años después. Su matrimonio fue turbulento por el carácter de él , por su adicción a las mujeres y su desprecio por algunas características de su mujer. Sin embargo ella también gozó de una libertad sexual poco habitual para la época. Fue una conocida bisexual, con sus amores con Chavela Vargas y Georgia O Keefe. (recordará el lector el pensamiento de que, a lo mejor, la única diferencia entre la heterosexualidad y la bisexualidad es una botella de tequila). Pero nada ni nadie enturbiaba su amor a Diego Rivera. El no la celaba de sus amantes mujeres pero sí de los hombres (de la importancia de Trosky, gran amigo de la pareja, de Nicolás Murria y otros tantos). Su frase era:” no me gusta compartir con nadie mi cepillo de dientes”. En su segundo matrimonio habían acordado que se respetarían relaciones triangulares, e incluso compartieron seres amados como la actriz Maria Felix Decía al respecto: “Ser la mujer de Diego es la cosa mas maravillosa del mundo. Yo lo dejo jugar al matrimonio con otras mujeres. Diego no es el marido de nadie y nunca lo será pero es un gran compañero". Pero probablemente Frida hacia estas concesiones para no perderlo. Cuando Diego fue pareja de actrices como Pauline Goddar, ella caía en cama por alguna de sus operaciones y volvía a centrar su atención . Eran solo celos y medios para recuperarlo o eran estados depresivos reactivos?.

Su enfermiza dedicación a Rivera hace que las anotaciones de su diario intimo sean en su mayoría referidas a él como cuando escribe en sepia en una página entera: Diego- principio, Diego- constructor, Diego- mi niño, Diego- mi novio, Diego- mi pintor, Diego- mi amante, Diego- mi esposo, Diego- mi amigo, Diego- mi madre, Diego- mi padre, Diego- mi hijo, Diego: yo (nótese que cambia el guión por el signo de igual), Diego- universo, Diego- diversidad en la unidad; para llenar la página siguiente con el siguiente interrogante ¿ Porque lo llamo mío?. Nunca fue ni será mio. Es de él mismo.

También fue idea de Diego que ella se vistiera con las ropas tradicionales tehuanas, que junto con las cejas pobladas y el espeso bozo llegaron a ser su símbolo. Solo abandonaba este ropaje para enfadar a su marido o durante las largas convalecencias en cama donde permanecía desnuda.

En este mismo diario son claras las épocas de depresión casi incapacitante con auténticos sentimientos de desesperanza y ideación de muerte como las épocas de expansividad donde exultante e hilarante, en faz hipomaniaca, le demostraba al mundo su brillantez desafiando sus incapacidades físicas. Esto también se trasunta en sus pinturas de esta época. Su médico (a quien le dedica un retrato en agradecimiento a su dedicación, pero por supuesto, la pintura la representa a ella misma pintando el retrato) explica:” El estilo de sus últimos cuadros demuestra angustia, acompañados de momentos de excitación del tipo que remite a la toxicomanía. Las pinceladas parecen haber caído con una prisa frenética, el color ya no es tan claro y vibrante, sino estridente y molesto. Utilizaba menos colores y los que elegía-muchos rojos, amarillos y naranjas- no proyectaban los sutiles matices del sentimiento y el significado. Las pinturas parecen demasiado exuberantes. Me recuerdan la vaciedad que entristecía a sus amigos cuando Frida, en sus últimos años se disfrazaba con la mascara de la alegria".

Frida, por su parte escribe en esa época, en su Diario, en letras negras subrayadas sobre fondo de manchas de colores:”Nada vale más que la risa. Es fuerza reir y abandonarse, ser ligero (parece haber leído a Kundera). La tragedia es lo más ridículo que tiene el hombre, pero estoy segura de que los animales, aunque sufren no exhiben su pena en teatros abiertos ni cerrados (los hogares) y su dolor es más cierto que cualquier imagen que pueda cada hombre representar dolorosa." También se evidencia su ciclicidad cuando realiza en muchas otras paginas asociaciones por vocales que comienzan con palabras placenteras y terminan en el horror.

Estos dos polos de la enfermedad bipolar se plasman en las varias retratos que realizo de las dos Fridas. Siempre una es recatada, tradicionalista y apagada y la otra jactanciosa, descollante y llena de vida. Segun ella misma una es la Frida amada por ella o por los demás /sobre todo diego) y otra es la despreciada. No siempre coinciden.

Hacia el final de su vida tuvo que dejarse amputar un pie gangrenoso para salvar al otro. Desde aquí, permanece meses en cama depresiva o hilarante (maníaca, dice correctamente su diario) luego de temporarias adicciones a opiáceos. Le costo tomar la decisión de esta cirugía. Sin embargo dibuja sus pies rotos con la frase:”pies para que los quiero, si tengo alas para volar”

Si bien la operación fue exitosa y Frida por un tiempo camino con una pierna artificial, psíquicamente nunca se recupero. Aun en los momentos en que hacia gala de su habitual alegría y se movía frente a sus amigos para mostrarles su pierna de madera en una bota roja decorada con cascabeles, era falsa. Rivera recordaba. “A continuación de la perdida de la pierna, Frida cayó en una profunda depresión. Ya ni quería que le platicara mis aventuras románticas, acerca de las cuales le gustaba oír, desde nuestras segundas bodas. Había perdido la voluntad de vivir".

Su adicción al alcohol y a las drogas se hizo más severa y tuvo varios intentos de suicidio, además de episodios de violencia franca. Sigo queriendo matarme. Diego es el que me detiene por mi vanidad que me hace pensar que le hago falta. Me lo ha dicho, y lo creo, pero nunca en la vida he sufrido mas...esperare un tiempo”

Once días después muere de una supuesta embolia pulmonar. Muchos creen que fue un suicidio,.. las ultimas palabras de ese mismo día en su diario son: "Espero alegre la salida.. y espero no volver jamás.” Con su firma al pie.

Muere en Méjico en 1954. Hasta su muerte está llena de simbolismo porque al entrar al horno crematorio, bajo la mirada de su amado Diego y de otras personas, su cuerpo se incorporó por el calor, tornándose en llamarada roja toda su cabellera. Como una areola. Luego le sonríe a los amigos y se disuelve. Al recibir diego sus cenizas, todavía mantenían la forma de ese cuerpo tantas veces amado como despreciado.

Su arte quedó para la posteridad y es ampliamente difundido y reconocido. Participó en la organizada en 1940 en la Galería de Arte Moderno en la capital de Mejico y luego en galerías internacionales como el George Pompidou de Paris de la mano de nada menos que de Duchamps (o deberíamos nombrar otras partes del cuerpo del autor del famoso "Mingitorio", que los críticos -no necesariamente ejemplo de buen gusto- describen como la obra de mas impacto del arte contemporáneo). Andre Breton, el gran surrealista, le había ofrecido ayuda primero pero no sacó siquiera sus cuadros de la aduana, cosa que facilitó Duchamps. Contrariamente a los criterios de este mentor, el arte de Frida no es efímero y podemos compartirlo en forma permanente.鸩

En la ultima exposición en su país, una vez mas escandalizó ala gente. Se hizo llevar en camilla y al hallarse en el medio de la sala se dirigió a los críticos diciendo: “Yo no estoy enferma, estoy solamente rota”   

Decir que Frida es surrealista es dejarla renga (como estuvo toda su vida). La mejor critica al respecto es la de Carlos Fuentes, el gran escritor mejicano: Su arte es panteísta. Su pintura está involucrada  en la gloria de una celebración universal, una exploradora de todo lo que existe, una sacerdotisa celebrando y declarando la sacralidad de cuanto es creado. Abundan en su arte los símbolos de fertilidad (flores, frutas, monos, pericos) pero nunca son figuras aisladas. Están siempre enredadas, comunicadas entre si por listones, collares, viñas, venas y hasta espinas. Estas pueden herir, pero también juntan, re-unen. El amor era la gran celebración, la gran union, el evento sagrado".













Frida, retratada por otro que no fuera ella misma. Tan talentosa, personal, ocurrente, extravagante, avasallante y llamativa que era bella sin serlo




Frida,
esa mujer que mira
por los agujeros de su vientre
enroscando sus venas, cicatrices
donde aquietar su furia sobre lienzos,
la esclava de pasiones, de puñales
que retratada-atada
estaría entre girasoles,
que escupe y carajea
ante injusticias
desde su cuna-cama-dura-quieta,
recortada en pedazos
su columna.
Frida, la de los clavos clama,
retorcida cadera inmovil

entre puros-pinceles,
revoluciona tiempos
agitada de amor
por su Rivera.

 

Silsh ,novelpoetaargentina                               



                         




"Diego,

mi niño"



"Diego,

mi amor"



Una de las tantas "Las dos Fridas", siempre una amada y otra odiada.

Siempre cambiante,



siempre bipolar




Miles de Fridas (de tehuana, de encaje, con cabello largo y suelto, con cabello corto, con sus monos, con su dolor), según la percepción que tenía de si misma por épocas o que disfrazaba para el mundo por otras.




"Con sus labios carnosos, sombreados por un ligero bozo y con sus oscuros ojos de obsidiana que se rasgaban hacia arriba bajo las cejas que se unían como las alas abiertas de un ave, Frida resultaba hechizante, casi hermosa. Su mirada nos lleva de retrato en retrato. Resulta desconcertante, parece querer algo de nosotros. Hay una muy peculiar urgencia en su deseo de ser vista y ser reconocida” segun descripción de Hayden Herrera..


Verilənlər bazası müəlliflik hüququ ilə müdafiə olunur ©kagiz.org 2016
rəhbərliyinə müraciət